29.11.09

Dimensión

En el imperio interior del desorden sírvanme una copa más de locura, otro sonido tardío, irreverencia sin más razón que una cabellera negra. Adiós a la cordura. Cierren las ventanas. Clausurada la realidad. No más de falsas verdades. Somos seres de paso camino a la próxima dimensión. Varios escalones abajo de la razón, atrás de la conciencia. Estadio interior donde cada acto ordinario deviene sublime, territorio donde gobiernan belleza y felicidad absolutas. Conviven conmigo imágenes y versos, juntos los tres en permanente orgía de amor. Las entradas al público están agotadas.

Pasión por la obra

No se equivoquen.
No llegué de tan lejos para hacer el amor de la mano del poeta.
Una mano es precario instrumento.
En la oscura caricia del trazo,
en el blanco inmortal de la fibra en que graba su espanto
es donde pierde la razón mi cordura.