12.9.09

Memoria de una muerte










                          a Salvador Allende

Cuando las palabras me abandonan
le abro bocas a la piel para vomitar el alma
van llenado las venas
las aguas negras de la historia
en las cloacas donde alzaron su graznido
los cuervos que fundieron para siempre
esta noche de septiembre
con tu voz de despedida.

Abraza tu nombre mi recuerdo
como abraza la muerte tu memoria
reclina tus despojos en mi almohada
que me duele hondo
el pudor de tu sacrificio
que no dejaron de doler
los estertores vividos
ni las bayonetas ni la sangre
ama y señora
destas calles moribundas de ayer
menos vacías hoy
pero sin sueños
donde nadie     nadie     nadie
más te escucha.

Santiago, 11 septiembre 2009

7.9.09

Cazador de ruiseñores

Cuanto más intenso el deseo de retenerlo, más se aleja; ansioso por atraparlo, afirma la mano para que no escape, tanto, que lo ahoga; y en la angustia por revivirlo su intensidad lo aplasta, lo destruye. Así muere el ruiseñor, en las manos del soñador desesperado por poseerlo.